jueves, 15 de diciembre de 2011

Edificios en honor a Severo Ochoa, Grupo 3

Hay varios edificios en honor al científico Severo Ochoa como institutos, hospitales, etc.











IES Severo Ochoa (Granada)












Hospita Severo Ochoa (Madrid)

Premios obtenidos por Severo Ochoa, Grupo 3

Severo Ocho recibió, además del premio Nobel, numerosos reconocimientos a lo largo de su carrera.
  • Títulos honoríficos de las universidades de St. Louis (Washington University), Glasgow, Oxford, Salamanca, Brasil, Wesleyan University y Oviedo.
  • Profesor honorario de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Lima.
  • Medalla Neuberg en bioquímica del año 1951.
  • Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1959, compartido con su discípulo Arthur Kornberg.
  • Medalla de la Société de Chimie Biologique del año 1959.
  • Medalla de la Universidad de Nueva York del año 1959.
  • National Medal of Science de los EEUU del año 1979.
  • Miembro de varias sociedades de investigación en EEUU, Alemania, Japón, Argentina, Uruguay y Chile
  • Presidente de la Unión internacional de Bioquímica (International Union of Biochemistry).
  • En 2011, el Servicio Postal de EE.UU. emite una estampilla en honor de él.

Discurso de Severo Ochoa, grupo 3.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=ux2p0QofOAM

Aportacion de Serero Ochoa, Grupo 3

APORTACIONES DE SEVERO OCHOA
Tienen dos vertientes, la científica y la humana.
- Vertiente científica, esenciales para el desarrollo de la Bioquímica y la Biología Molecular:

1. Estudios sobre el metabolismo intermediario oxidativo con aportaciones esenciales en la oxidación de piruvato (producto que se sintetiza en el organismo durante el metabolismo de los carbohidratos y las proteínas), la fijación de CO2 y etapas del ciclo de Krebs
2. Descubrimiento de la polinucleótido fosforilasa y los estudios sobre la síntesis de ácidos ribonucléicos. Ochoa consiguió por primera vez la síntesis de ácido ribonucléico (ARN) in vitro en 1955. Por estos descubrimientos fue galardonado con el Premio Nobel en 1959.
3. Aportaciones fundamentales para el desciframiento del código genético con los grupos de investigación de Khorana y Nirenberg.
4. Aportaciones críticas que permitieron diseñar el mecanismo de la biosíntesis proteica en bacteria y en células superiores, así como sus mecanismos de regulación.
- Vertiente humana: S. Ochoa era una persona apasionante por el entusiasmo y dedicación a su disciplina científica. Su cordialidad y accesibilidad caló muy hondo en la comunidad científica internacional. Era notable su capacidad de hacer fácil lo difícil.
Su huella en la Ciencia española ha sido enorme.

Severo Ochoa. Fallecimiento.

Severo Ochoa murió en Madrid el 1 de Noviembre de 1993, a los 88 años de edad, y es trasladado a Luarca, donde será enterrado junto a su esposa fallecida en 1986.


TUMBA Y EPITAFIO
"Aquí yacen Carmen y Severo Ochoa, unidos toda una vida por el amor y ahora eternamente vinculados por la muerte"


Cruz de la tumba de Severo Ochoa.


Cementerio de Luarca, donde fué enterrado Severo Ochoa, junto a Carmen.

Severo Ochoa y Asturias. Escuela Asturiana de la Granda.

Severo Ochoa es otro ejemplo eminente de asturiano cabal que conciliaba el universalismo con el localismo. Como escribe Teodoro López-Cuesta, una de las personas que más íntimamente le conoció y trató: “Don Severo amó profundamente a su Asturias, sobre todo en sus años finales, cuando las ilusiones de futuro se sustituyen por la ternura de los recuerdos. Don Severo sintió a su tierra al final de sus días de una manera especia, como puede quererse al hijo que no tuvo o a la mujer en la que sublimó el amor”. Sus veranos en La Granda le permitían el reencuentro con su tierra natal, de la que habia permanecido demasiados años ausente, cosa que él mismo reconocia, melancólicamente. En la Granda vivía en paz y sosiego, haciendo la vida cotidiana de los demás asistentes a los cursos, charlando de asuntos varios con Juan Velarde o Teodoro López-Cuesta, e incluso atendiendo a las inquisiciones dietéticas de Manolo Galé.

Durante una época le gustaba salir conduciendo su automóvil Mercedes por caminos desviados y caleyas, y regresaba asombrándose ingenuamente de su popularidad, porque los automovilistas que se cruzaban con él le tocaban el claxon. Le tocaban el claxon porque Ochoa no era un buen conductor, pero él interpretaba aquellas recriminaciones acústicas como saludo de los lugareños al sabio. Luego, dejó de conducir, dejaba que le condujera su bastón.