miércoles, 30 de noviembre de 2011

LA POLINUCLEÓTIDO FOSFORILASA


Tras sus importantes contribuciones al mejor conocimiento de la glicólisis, el ciclo de Krebs, la fosforilación oxidativa, la fotosíntesis y el metabolismo de los ácidos grasos, llega el descubrimiento de la polinucleótido fosforilasa. En 1955 Ochoa publicó, con la bioquímica francorrusa Marianne Grunberg-Manago, el aislamiento de una enzima del colibacilo que cataliza la síntesis de ARN, el intermediario entre el ADN y las proteínas. Los descubridores llamaron «polinucleótido-fosforilasa» a la enzima, conocida luego como ARN-polimerasa. Ochoa vio rápidamente la trascendencia de estos trabajos y más tarde lo explicó de este modo: “Una enzima aislada del microorganismo Azotobacter vinelandii, cataliza la síntesis de polinucleótidos altamente polimerizados a partir de los 5'-nucleósidos difosfato con liberación de ortofosfato....Fácil es imaginar mi emoción cuando me di cuenta de lo que realmente ocurría.” Un polímero de alto peso molecular, análogo al ARN, había sido sintetizado por primera vez fuera de la célula, mediante una reacción enzimática. En 1956, el norteamericano A. Kornberg, otro discípulo de Ochoa, demostró que el ADN se sintetiza igualmente mediante su polimerasa. Ambos compartieron el premio Nobel en su edición de 1959 por sus respectivos hallazgos, que supusieron un avance enorme, pues ya se podía intentar el descifrar el código genético.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Premio Nobel en 1959 junto a Kornberg


Así, el día 15 de Octubre de 1959, a la una de la tarde, en el Departamento de Bioquímica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York se recibía, desde Estocolmo, un telegrama dirigido al profesor Severo Ochoa, que decía literalmente :

"La universidad de Carolina ha decidido otorgar este año el Premio Nobel en Fisiología y Medicina compartido por ti y por el profesor Arthur Kornberg por vuestros descubrimientos del mecanismo en las síntesis biológicas del ácido ribonucleico y ácido desoxirribonucleico. Sten Friberg. Rector of the Caroline Institute".
Este premio, lejos de significar la meta final de sus ambiciones científicas, le estimuló para que en cinco años, en dura competencia con los laboratorios de Marshall Nirenberg y de Gobind Khorana, lograra el completo desciframiento de la clave genética. Para ello, fue esencial la utilización de la polinucleótido fosforilasa, auténtica "Piedra de Rosetta" del Código Genético. Por este descubrimiento, la llave que abrió las puertas de la Ingeniería Genética, de las técnicas de clonación y más recientemente, del nacimiento de Dolly, la primera oveja clonada, los Dres. Nirenberg y Khorana recibieron el Premio Nobel de Medicina, en 1968. Ochoa mereció pues compartir ese premio, que hubiera significado su segundo Premio Nobel. Llegado ese momento, el ansia por investigar, que para Ochoa era "arrancarle secretos a la vida", no cesó y continuó estudiando los mecanismos de la expresión génica de los virus ARN, la biosíntesis de proteínas en bacterias y finalmente, la regulación de la síntesis de proteínas en células superiores.

Grupo 1: descubrimientos Severo Ochoa

Enlace Severo Ochoa

Video de Severo Ochoa

Grupo 5: Biografia de Ochoa

Biografia Completa de Severo Ochoa en este enlace

En esta página explica desde sus comienzos como científico hasta los logros y premios conseguidos por Ochoa.

Severo Ochoa volvía a investigar en España

Severo Ochoa volvía a investigar en España
Hace veinticinco años, el nobel de medicina Severo Ochoa anunció su regreso definitivo a España. Fue una noticia insólita en aquella época de fuga de cerebros.

Compañeros de Severo Ochoa


Durante su estancia en Madrid vive en la Residencia de Estudiantes, en la que ingresa en 1927, y allí es compañero de grandes intelectuales y artistas de la época, como Federico García Lorca y Salvador Dalí.